¿El fin del cepo lipídico?

La provocativa tapa de Time: ¿para tirar manteca al techo?

La prestigiosa revista sorprendió con una mantecosa portada donde declara “el fin de la guerra contra las grasas”. Pero diversos expertos salieron a cuestionar este anuncio.

jueves 19 junio 2014

Entre las dos tapas que ilustran este post pasaron 30 años. La primera, de 1984, anuncia “malas noticias” sobre el colesterol y muestra un primitivo emoticón con gesto triste, formado de panceta y huevos fritos.

La segunda, anticipo de la edición de la semana próxima, parece más un anuncio de una empresa láctea que la portada de la revista más famosa del mundo.

Según Time, la guerra contra la grasa ha terminado (ganó ella) y los científicos se equivocaron durante décadas al etiquetarla como el enemigo público Nº 1 de la nutrición saludable. “No es lo que nos está haciendo daño”, sentencia el autor del artículo


Semanas atrás te contábamos que el crítico gastronómico del New York Times también se hacía eco de este aparente “indulto” a la manteca. Su columna, titulada “butter is back”, había generado revuelo. Pero esta primera plana de Time tiene todavía un mayor impacto.

Si bien últimamente nos hemos acostumbrado a las retractaciones científicas con relación a los alimentos (el café, el chocolate y el vino, por ejemplo, han pasado sin escalas de villanos a —en dosis modestas— aliados de la salud), esta revelación sorprende más que cualquier otra.

¿Estamos, entonces, ante una noticia para tirar manteca al techo? No tan rápido.

Para empezar, varias voces expertas se alzaron contra lo que parecería una conclusión cuanto menos apresurada, más cercana a la búsqueda del impacto que al rigor científico. La nota del NYT, por ejemplo, motivó respuestas como esta, poniendo en duda la contundencia de las evidencias citadas para sostener afirmaciones tan tajantes.

Por estos pagos, el propio Dr. Cormillot —a quien no podríamos catalogar precisamente como un médico anti-sistema— advirtió que la tapa de Time resulta, por así decirlo, “floja de papeles”. Dijo que la recomendación de reducir la ingesta de alimentos como lácteos enteros y carnes rojas sigue vigente, y atribuyó al lobby de las corporaciones la publicación de este tipo de informes. Llegó a insinuar, incluso, que se trataría de notas compradas: perversos pero efectivos PNTs.

Los estudios disponibles, sostuvo Cormillot, no alcanzan por el momento para desmentir la idea de que las grasas saturadas aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Quizás estemos, efectivamente, ante una formidable operación publicitaria encubierta. O quizás, para ser más benévolos y descartar la hipótesis de la mala fe, se trate “apenas” de una imprudencia periodística motivada por el afán de vender ejemplares.

En todo caso, cabría preguntarse si no se les debería exigir a los grandes medios mayor responsabilidad al abordar temas sensibles y complejos como este, teniendo en cuenta la influencia que ejercen sobre el público y sus decisiones de consumo. Si Time dice que está todo bien con la manteca, ¿por qué no creerle?, pensará más de un desprevenido.

Así las cosas, los escépticos verán detrás de la noticia la mano negra de la industria. Los entusiastas la celebrarán con una panzada de todo eso que hasta ahora consumían con moderación o culpa.

El tiempo, y los análisis de de colesterol y trigliceridos, dirán si llegó o no la hora de levantar el cepo lipídico.

Ariel Duer

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3 Comentarios

  1. Jorge López dijo:

    En relación a esta nota, desde 1960 que se realizan estudios y publicaciones científicas concluyentes que indican que el verdadero problema son los carbohidratos y el azúcar, no las grasas. Que notable que luego de más de cincuenta años de lucha contras las grasas, las estadísticas de ataques al corazón, ACVs, obesidad, sobrepeso y diabetes tipo II se dispararon como nunca en la historia de la humanidad. Me parece que el lobby no viene por este lado, sino por toda la industria alimenticia que le ha incorporado gluten, jarabe de alta fructuosa, aceites hidrogenados, lecitina de soja y cientos de conservantes, emulsionantes, colorantes, glutamato, sal y azúcar a casi TODOS los alimentos industrializados…basta leer las etiquetas, que gracias a Dios aún son obligatorias para la industria. Que notable que muchos doctores siempre recomienden bebidas light (con su alto contenido de potasio y químicos que nunca antes habían ingresado al cuerpo humano) y jugos light (con su enorme carga de tartrazina como colorante, aditivo prohibido en el primer mundo desde los años 60… por supuesto aún en uso en el Tercer Mundo). También es notable que los doctores del lobby alimenticio (les recuerdo una marca light que está presente en más de 250 alimentos) nunca mencionen que los granos que hoy comemos en toda la línea de panes industrializados, tienen 40 veces más gluten que en los años 60, disparando de esta manera la epidemia de celiaquía más grande de la historia de la humanidad (lean sobre la hambruna en Holanda en la Edad Media y saquen sus conclusiones sobre la harina). Hasta que la industria alimenticia creció a punto tal de manejar los alimentos de todo el mundo, todas las estadísticas indicaban una salud estable en toda la humanidad, sobre todo a partir de la puesta en marcha de normas de higiene y manipulación correcta de alimentos. Hoy tenemos jóvenes con ACV, infartos a los 30 años, muerte súbita en deportistas…uno es lo que come, decía Brilliant Savarin. La dieta del Dr. Atkins ha dado y sigue dando excelentes resultados a todos aquellos que la llevan adelante, investiguen lectores. Y en relación a revista Time y su publicación, está en línea con el libro best seller en estos momentos en USA, llamado «Cerebro de Pan». Se consigue en todas las librerías reconocidas del país. Saludos a todos los lectores!

  2. Walter Balcedo dijo:

    La famosa mala fama de las grasas fue un invento de la industria alimenticia para beneficiar la industria de los alimentos ricos en azúcar, la dieta de cualquier obeso mórbido puede ser alta en grasas, pero el verdadero problema radica en el consumo de azúcar y gluten ultraprocesado. Toda la industria «light» es un compendio de mentiras sobre alimentación sana, puro marketing asesino que ha jugado con nuestra salud por décadas. La mejor alimentación es una alimentación equilibrada y diversa, pero mas allá de esto, lo mejor que podemos hacer es intentar, dentro de nuestras posibilidades, volver a la comida casera, y brindarle el tiempo que se merece.

  3. Fernando Ortiz Zúñiga dijo:

    La glucosa no es el problema, si se consume racionalmente, el asunto está es en la azúcar refinada, blanca o morena, debido a la cantidad de químicos usados para su refinación y, que en última instancia son los que causan problemas; por eso la tónica es consumir panela de una marca conocida para no caer en la trampa de azúcar reciclada para fabricar panela.